Nuestras raíces
Historia
El legado
Más de un siglo después, Enrique Mateo retoma ese vínculo —que no se prolongó generación tras generación, sino que él recupera años más tarde inspirado por su bisabuelo— y lo lleva a un territorio muy concreto: las tierras más altas de la Ribera del Duero segoviana, en el extremo meridional de la Denominación de Origen.
Allí, entre 950 y 1.025 metros de altitud, entre el Sistema Central y el valle del Duero, nace un proyecto que mira hacia delante sin perder de vista su procedencia. Un paisaje austero de viñedos, enebros y manantiales, y un clima exigente, forman el escenario en el que aquella historia familiar iniciada en 1898 encuentra hoy una nueva expresión.
Un siglo de tradición
1ª generación
Segovia · Ribera del Duero
El nombre
El nombre Mateo Nieves resume ese vínculo entre pasado y presente: Mateo, por Enrique; Nieves, en homenaje a Manuel Nieves y a quienes iniciaron el camino. Una forma de reconocer el origen mientras escribimos nuestro propio capítulo en la historia familiar del vino.
Enrique Mateo inició su trayectoria en el sector en 2002 en el Valle del Rhin en Alemania, para 10 años después volver a su tierra natal en Alicante elaborando en esa D.O., mientras lo ha compaginado con su labor de importador de las principales casas de Borgoña, Burdeos, Piemonte, Rheingau, etc., y al mismo tiempo cuenta con distribución especializada a nivel nacional en canal de restauración y gourmet. El proyecto de Bodegas Enrique Mateo se engloba dentro del grupo de Mateo Wines y es en la tierra excepcional de Ribera del Duero donde ha encontrado su nueva interpretación y forma de entender el vino.
La historia de la viña es la historia de una familia. Cada botella encierra el legado de quien nos precedió.
Manuel Nieves


